Algunas cosas para tener en cuenta
Los almidones resistentes no se absorben en el intestino delgado sino son fermentados por las bacterias de la flora del intestino grueso, lo que hace que tengan un impacto muy bajo en los niveles de azúcar en la sangre. Las bacterias que se alimentan del almidón resistente además producen butirato y vitamina K2 , compuestos importantes para el sistema inmune y para disminuir la inflamación del cuerpo. No hay duda que los almidones resistentes juegan un papel importante en la salud, pero pueden existir complicaciones al alimentar un solo tipo de bacterias y por eso es recomendable incluir en la dieta otro tipo de carbohidratos y diferentes clases de fibra.
Tipos de almidón resistente
- AR tipo 1 - Este almidón está atrapado en las paredes celulares de las plantas y físicamente no se puede acceder a él para su digestión. Se encuentra en los cereales integrales, semillas y legumbres como frijoles, lentejas, arvejas y nueces. Ayuda a controlar los niveles de azúcar en la sangre.
- AR tipo 2 - Este almidón tiene un gran contenido de amilosa no gelatinizado que tiene una estructura linear que lo empaca y previene su digestión. Este tipo no se puede digerir cuando está crudo y se encuentra en frutas con contenido de almidón como los bananos verdes, tubérculos crudos como la papá y almidones con alto contenido de amilosa como el almidón de maíz.
- AR tipo 3 - Este almidón se forma cuando los almidones tipo 1 y 2 se cocinan y se dejan enfriar. El almidón tipo 3 se puede recalentar a una temperatura baja para evitar que se vuelva digerible. Otros alimentos que pueden formar almidón tipo 3 son el arroz, papá, yuca, plátano verde, boniato, trigo sarraceno y maíz dulce . El almidón tipo 3 ayuda a controlar el peso y al metabolismo de las grasas
- AR tipo 4 - Es un almidón que no se encuentra de forma natural y se crea químicamente para resistir la digestión como almidones derivados de esteres y ciclodextrina
- AR tipo 5 - Este almidón contiene amilopectina, que tiene un estructura no linear que se ha calentado con aceite y forma una estrucutra helicoidal que lo hace resistente a la digestión.